El Telescopio espacial James Webb de la NASA se lanzó con el objetivo de observar objetos muy lejanos, pero también se diseñó pensando en la posibilidad de observar los cuerpos del sistema solar.
Para orientarse, el James Webb usa una cámara especial llamada “Sensor de orientación fina” (FGS por sus siglas en inglés), que le permite permanecer apuntando a su objetivo con gran precisión.
En el momento de su lanzamiento el telescopio tenía impuesto un límite teórico, la velocidad de Marte. El planeta rojo se mueve a 30 milisegundos de arco por segundo (30 mas/s). Esta velocidad equivale a viajar el ancho aparente de la luna llena en poco menos de 17 horas.
Para los científicos que estudian cuerpos pequeños que se mueven rápidamente, como cometas o asteroides, esta velocidad límite no era suficiente. ¡Los científicos querían más! Cuando el telescopio llegó a su posición final, el equipo se puso a trabajar para romper el límite teórico de seguimiento.
Primero intentaron seguir varios asteroides, aumentando cada vez su velocidad objetivo. Hasta que consiguieron llegar hasta 67 mas/s. ¡Esta fue una gran noticia para todos los científicos que planean usar Webb!
Stefanie Milam, científica adjunta del proyecto de ciencia planetaria de Webb, cuenta cómo el equipo del James Webb trabajó para poder observar con claridad un evento muy importante. El momento del impacto de la sonda DART con el asteroide Dimorphos.
Esta misión era la primera prueba para el sistema de redirección de asteroides de la Tierra. El asteroide elegido se movía a unos 100 mas/s. Stefanie Milam nos cuenta que esa velocidad era mucho más rápida que las mejores tasas obtenidas durante las pruebas con asteroides, pero el equipo estaba convencido de que debían intentarlo.
Se establecieron pruebas en el simulador, para verificar que el software y el hardware pudieran manejar estas tasas de seguimiento súper rápidas. El sistema se modificó varias veces para optimizar el rendimiento.
Solo dos semanas antes de la fecha de impacto de la sonda DART en Dimorphos, el equipo hizo una última comprobación. Hicieron dos observaciones a un asteroide cercano a la tierra que fuera rápido y brillante. Siguieron al asteroide a velocidades de 90 mas/s y 110 mas/s. ¡Y las observaciones fueron un éxito!
El equipo había demostrado que podían planificar el seguimiento de un evento tan importante como el impacto de DART. Ahora se empiezan a publicar las primeras imágenes del impacto tomadas con los telescopios James Webb y Hubble en conjunto.
Sin embargo, es poco probable que se usen tasas altas de seguimiento de forma rutinaria. Si bien tuvieron éxito, fueron difíciles de planificar y programar. Por este motivo se decidió que el nuevo límite de velocidad establecido para Webb sea de 75 mas/. ¡Pero se puede solicitar un permiso especial para velocidades de hasta 100 mas/s!


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